La Asociación de Compositores y Autores Musicales de Costa Rica afirmó que el derecho de autor no es un privilegio ni un impuesto, sino una garantía legal que protege el trabajo de miles de creadores nacionales e internacionales.
San José, Costa Rica. 18 de junio de 2026. La Asociación de Compositores y Autores Musicales de Costa Rica, ACAM, emitió un comunicado oficial en respuesta a las recientes declaraciones realizadas en el Plenario Legislativo por el diputado José Miguel Villalobos, en las que se hizo referencia al trabajo de la organización y al cobro de derechos de autor en el país.
En el pronunciamiento, ACAM señaló que considera necesario aclarar, “con respeto pero con absoluta firmeza”, que el derecho de autor no debe ser entendido como un privilegio, un impuesto ni una ocurrencia local, sino como un derecho reconocido por la legislación costarricense, los tratados internacionales suscritos por Costa Rica y los convenios de representación recíproca con sociedades homólogas de otros países.
La organización recordó que es una asociación sin fines de lucro, autorizada y sujeta a la fiscalización correspondiente del Registro de Propiedad Intelectual del Registro Nacional, adscrito al Ministerio de Justicia y Paz. Bajo ese marco, ACAM afirma actuar conforme a la normativa vigente y a los mecanismos legales que regulan la gestión colectiva de derechos de autor en Costa Rica.
Según el comunicado, ACAM representa a alrededor de 5.000 autores, compositores, editores y titulares de derechos costarricenses. Además, mediante acuerdos de representación recíproca, también administra repertorios vinculados a más de 5 millones de autores, compositores y titulares de derechos alrededor del mundo.
La entidad enfatizó que su labor no se limita a una función administrativa. ACAM se define como parte activa de la economía cultural costarricense, integrada por trabajadores, emprendedores, gestores culturales y creadores que generan empleo, impulsan la cultura, defienden el valor de la creación nacional e internacional y cumplen con sus obligaciones tributarias y legales.
Uno de los puntos centrales del comunicado es el rechazo a la idea de que ACAM cobre derechos sin contar con mecanismos claros para distribuir los recursos recaudados. La organización calificó como falsa cualquier afirmación o insinuación en ese sentido, y explicó que utiliza sistemas de registro, monitoreo, reportes de uso, planillas de repertorio, información de usuarios, plataformas digitales y reglas de prorrateo debidamente aprobadas para realizar la distribución correspondiente.
ACAM también negó que actúe sin control o que realice “inversiones de lujo”. En su respuesta, la asociación reiteró que es una entidad sin fines de lucro, con estados financieros auditados externamente y sujeta al cumplimiento de la normativa que regula este tipo de organizaciones.
El comunicado subraya además un mensaje de fondo sobre el valor de la música y de quienes la crean. ACAM recordó que detrás de cada canción existen autores, compositores, familias, años de trabajo, inversión, talento y creación. Por esa razón, cuando una actividad comercial utiliza música para generar ambiente, atraer clientes o fortalecer un negocio, corresponde reconocer de manera justa a quienes hicieron posible esa obra.
“Defender el derecho de autor no es atacar al comercio. Es defender la cultura, la creatividad y la economía de quienes viven de su obra”, señala la posición oficial de la organización.
ACAM afirmó estar abierta al diálogo serio, a la rendición de cuentas y a cualquier revisión responsable dentro del marco legal. Sin embargo, la asociación manifestó que no acepta que se desinforme a la ciudadanía ni que se ataque a los creadores desde discursos que, según indicó, están cargados de desconocimiento.
El pronunciamiento concluye con un llamado a proteger el trabajo creativo en Costa Rica y a comprender que la cultura debe ser respetada, protegida y remunerada justamente.
“La cultura no se debilita: se respeta, se protege y se remunera justamente”, expresó la organización en su comunicado.
El documento fue firmado por Arnoldo Castillo, presidente de la Asociación de Compositores y Autores Musicales de Costa Rica, ACAM.